El error más común es dar solo el nombre del hotel sin indicar el punto exacto de recogida. En los grandes complejos, el lobby, la entrada principal con control de seguridad y la entrada lateral pueden estar en lugares distintos, y esa imprecisión alarga la recogida.
El segundo error habitual es dejar el traslado de regreso para el último momento. El día del check-out, el tráfico y la afluencia en el aeropuerto aumentan el riesgo de retrasos.